Mostrando entradas con la etiqueta Testimonios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Testimonios. Mostrar todas las entradas

domingo, 14 de julio de 2019

De alta

Espero que hayan tenido un lindo fin de semana...

Recuerdo que después de seis años, hecho mi diagnóstico y posterior recuperación, fui a mi último control anual muy animada. Porque, seguramente, pasado ese tiempo, me darían "de alta".

Lo que me ponía muy contenta...

Una vez, en la consulta con mi oncólogo y terminada su atención, le pregunté con una gran sonrisa: Doctor, "tengo entendido" que pasados seis años, me tendrían que dar "de alta".

El doctor me miró unos segundos, sin decir una palabra. Luego, me dijo: "Sylvia, tú nunca estarás "de alta". Tendrás que controlarte por el resto de tu vida.

Lo miré espantada e incrédula. Su respuesta fue como un "balde de agua fría". 

Ese día, sólo me quedó aceptar mi nueva realidad y seguir adelante.

Y, así ha sido hasta hoy, después de 16 años.

Desde entonces, sólo me permito perder la tranquilidad una vez al año. Vivir con "sentido de urgencia" y agradecer por cada control negativo, que es una nueva oportunidad de vida...

Te puede interesar: Sentido de Urgencia  Mi Historia

jueves, 4 de julio de 2019

Dura Realidad

¡Hola! Espero que tengan o hayan tenido un lindo día...

Recuerdo, que en uno de mis antiguos controles, fui al hospital público donde me trato y conocí a una paciente que como yo, esperaba por atención, junto a su hijo adolescente.

Me contó que tiempo atrás, le habían diagnosticado un Ca. de mama y que en ese mismo momento, le pidió a su doctora tratante, que también, le extirpara el otro seno, que aún estaba sano. La doctora le dijo: "Tiene que darte cáncer en ese seno para sacártelo".

Creo, que este testimonio, da cuenta de una dura realidad, que afecta a todas las mujeres que somos atendidas en el sistema de salud pública. Y, los doctores, no son responsables, ya que sólo siguen los protocolos establecidos; e inclusive, algunos, tratan de hacer la diferencia en beneficio de sus pacientes.

¿Por qué debemos pasar por un nuevo diagnóstico de cáncer para que tengamos garantizados los tratamientos quirúrgicos, médicos y psicológicos adecuados? ¿Merecemos enfrentarnos por segunda vez al dolor, al miedo y a la incertidumbre que esta enfermedad conlleva?

Esto, ha sido así por décadas y creo, que ya es hora de buscar otra mirada. Esta vez, orientada a la proactividad; es decir, a adelantarnos al "enemigo".

¿Cómo? Nosotras, alzando la voz. Pues, como mujeres afectadas por este flagelo, tenemos mucho qué decir. El Estado, revisando y mejorando sus políticas de salud.

Es urgente, debatir sobre la opción de la mastectomía preventiva; la garantía de mamografías gratuitas para mujeres de 30 años en adelante. Subsidiar campañas permanentes y la realización de test genéticos, por ejemplo.

No es primera vez que hablo de esto y lo seguiré haciendo. Para eso nació este espacio, que pertenece a todas las mujeres de mi país y del mundo...

Te puede interesar: Mastectomía Preventiva

martes, 13 de octubre de 2015

Crisis de Pánico I

La primera vez que tuve un ataque o crisis de pánico, fue cuando superé el Ca. de mamas y luego, supe del cáncer que afectaba a mi papá.
Y, el primer episodio me dio en el lugar de trabajo: dolor abdominal agudo, temblores, taquicardia, sensación de ahogo y embotamiento, por mencionar algunos de los síntomas.
Frente a esta situación, tuve que dejar el trabajo y tratarme. En ese entonces, sólo necesité psicoterapia y continué con mi vida.
De eso, pasaron ocho años.
Lamentablemente, las crisis han vuelto con mayor fuerza, al punto de alterar mi rutina por completo y en esta ocasión, no ha bastado la psicoterapia.
Estoy con meditación, pastillas para dormir y otras para "emergencias", cuando estos ataques se hacen agudos y me pueden llevar al borde del desmayo.
Ya he probado tres tipos de medicamentos indicados para tratar esta dolencia, sin éxito; ya que me hacen pésimo, agudizando los síntomas y descompensándome.
Al hablar con otros de lo que me pasa, he descubierto que es un problema bastante común, por lo que me animé a contarlo e indagar un poco sobre esta enfermedad, que a veces, puede ser mal diagnosticada.
Por lo tanto, próximamente me extenderé con este complejo tema, que quizás pueda serles de utilidad.
Afectuosamente, Sylvia.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Dolor y Soledad

Recuerdo que cuando comencé mi tratamiento en la lucha contra el cáncer de mamas, conocí a varias mujeres que se encontraban en la misma situación médica que yo, pero en diferentes escenarios familiares y personales. Si bien, la mayoría de nosotras teníamos el apoyo de la familia, otras mujeres estaban solas.
Conocí a una señora de 75 años que había sido diagnosticada recientemente. La vi por primera vez en una sala de espera. Se veía delgada y algo debilitada, además de ensimismada y triste. Ella, estaba completamente sola, ya que no tenía a nadie que la cuidara o acompañara en ese duro momento.
También, tuve la oportunidad de conocer a otra paciente cuyo cáncer estaba avanzado y su marido la había abandonado a ella y sus tres hijos durante el desarrollo de la enfermedad. Éstos, eran a la vez, su principal fuerza y preocupación.
Otro caso que me impactó mucho, fue el de una mujer ya fallecida que también fue abandonada por su pareja, después de recibir sus malos tratos y humillaciones, castigándola por "haberse enfermado".
Como verán, no podemos dar todo por sentado...
Creo y es una opinión muy personal, que el dolor de los otros, puede sacar lo mejor o lo peor de nosotros, transformándonos en personas amorosas y generosas o en personas crueles y egoístas.
El apoyo y amor de la familia es fundamental en situaciones como éstas, ya que nos da la fuerza y el motivo para luchar en medio de la adversidad.

Con afecto, Carlota.

martes, 24 de junio de 2014

Por qué aumenta el cáncer de mama en mujeres jóvenes II


Era un día de mayo de 2013, Violeta Pascal - 25 años, diseñadora de vestuario – estaba en la ducha y sintió un bulto en su pecho izquierdo. No le prestó mayor atención. Su hermana había tenido un nódulo de grasa poco tiempo antes y se imaginó que era lo mismo.
-No pesqué mucho, también pensé que podía ser porque me iba a indisponer- dice hoy. Pero la despreocupación le duró poco. -Unas semanas después, al acostarme de lado, sentí algo gigante, como del tamaño de la mitad de mi seno.
Violeta consultó con la matrona del consultorio en el que se atiende en Ñuñoa, quien le recomendó que se hiciera una ecografía mamaria. El mes siguiente, Violeta fue sola a hacerse el examen. Era el cumpleaños de su pololo (novio) y muchos otros pensamientos pasaban por su mente.
-Fui a hacerme la eco como si se tratase de un examen de rutina o como una ida al dentista- recuerda.
Entonces, comenzó la pesadilla: La ecografía mamaria no salió muy buena, a Violeta le recomendaron someterse a una mamografía y tras ese examen, la matrona la llamó de urgencia al consultorio.
-Ahí me dijeron que se trataba de cáncer. "¿Cómo van a estar hablando de cáncer si tengo sólo 25 años?", pensé. No quería creerlo y pensé que era mejor esperar la biopsia antes de alarmarme.
El diagnóstico no fue alentador: (...). La doctora vio los resultados del último examen de Violeta y dijo: "Operamos mañana".
-No tuve tiempo para prepararme sicológicamente. Nunca me habían operado de nada, a lo más de amigdalitis. A los 25 años que te digan que te tienes que hacer una mastectomía es súper fuerte. (...).
Aquí, encontrarás el testimonio completo de Violeta y de otras mujeres jóvenes:
FUENTE: Extracto Artículo "Por qué aumenta el cáncer de mama en mujeres jóvenes". www.elmercurio.cl Revista Ya, 10 de Junio de 2014.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Sentido de Urgencia

Varios días después de ser diagnosticada con Ca. de mama, me hice dos preguntas: ¿Para qué? ¿Por qué no? Y, el tiempo me fue dando las respuestas...

Primero, tendría que pasar por este momento tan difícil para valorar mi vida, hacer realidad mis sueños y ser feliz. Segundo, sufriría esta enfermedad catastrófica, ya que yo, no era mejor ni más especial que cualquier otra mujer.

Claro, todos recordamos interna y fugazmente, que un día vamos a morir. Sin embargo, padecer una enfermedad como ésta, nos confirma absolutamente que es una posibilidad real. Y, no hay mejor incentivo que esta "amenaza" para darle urgencia a nuestros temas pendientes, proyectos y momentos de alegría.

Al saber con certeza, que podríamos dejar de existir, todo lo superfluo pierde sentido y nos concentramos en lo más importante: el afecto de nuestra familia, disfrutar cada día o hacer cosas que nos regocijan.

Si viviéramos con “sentido de urgencia”, sin dejar las cosas que son realmente importantes para “otro día”, creo, que nos sentiríamos más plenos.

Uno de los peores momentos de mi vida, me enseñó dos cosas: Uno, creer que tenemos “todo el tiempo del mundo” es una ilusión. Dos, que estamos aquí simplemente para ser felices.
Rescaten algún sueño olvidado, díganle a los suyos cuánto los quieren y hagan cosas que les den alegría...

ENTRADAS MÁS POPULARES