martes, 16 de enero de 2018

2018

Ha comenzado un nuevo año... Y, con él, la esperanza de días mejores. Menos penas, preocupaciones o sinsabores. Más alegrías, logros y satisfacciones.

Tenemos poco menos de 365 oportunidades para celebrar la vida. Amar y sobre todo, vivir.

Simplemente vivir...

Durante mucho tiempo, me pregunté para qué vine a este mundo. Y, la respuesta fue simple y contundente: ¡Vine a ser feliz!

¡Vinimos a ser felices!

No desaprovechemos ni un día, en nuestras vidas. Porque éste, no vuelve más... Y, el siguiente, jamás será igual.

¡Les deseo un 2018 maravilloso!