martes, 24 de junio de 2014

Por qué aumenta el cáncer de mama en mujeres jóvenes II


Era un día de mayo de 2013, Violeta Pascal - 25 años, diseñadora de vestuario – estaba en la ducha y sintió un bulto en su pecho izquierdo. No le prestó mayor atención. Su hermana había tenido un nódulo de grasa poco tiempo antes y se imaginó que era lo mismo.
-No pesqué mucho, también pensé que podía ser porque me iba a indisponer- dice hoy. Pero la despreocupación le duró poco. -Unas semanas después, al acostarme de lado, sentí algo gigante, como del tamaño de la mitad de mi seno.
Violeta consultó con la matrona del consultorio en el que se atiende en Ñuñoa, quien le recomendó que se hiciera una ecografía mamaria. El mes siguiente, Violeta fue sola a hacerse el examen. Era el cumpleaños de su pololo (novio) y muchos otros pensamientos pasaban por su mente.
-Fui a hacerme la eco como si se tratase de un examen de rutina o como una ida al dentista- recuerda.
Entonces, comenzó la pesadilla: La ecografía mamaria no salió muy buena, a Violeta le recomendaron someterse a una mamografía y tras ese examen, la matrona la llamó de urgencia al consultorio.
-Ahí me dijeron que se trataba de cáncer. "¿Cómo van a estar hablando de cáncer si tengo sólo 25 años?", pensé. No quería creerlo y pensé que era mejor esperar la biopsia antes de alarmarme.
El diagnóstico no fue alentador: (...). La doctora vio los resultados del último examen de Violeta y dijo: "Operamos mañana".
-No tuve tiempo para prepararme sicológicamente. Nunca me habían operado de nada, a lo más de amigdalitis. A los 25 años que te digan que te tienes que hacer una mastectomía es súper fuerte. (...).
Aquí, encontrarás el testimonio completo de Violeta y de otras mujeres jóvenes:
FUENTE: Extracto Artículo "Por qué aumenta el cáncer de mama en mujeres jóvenes". www.elmercurio.cl Revista Ya, 10 de Junio de 2014.

domingo, 15 de junio de 2014

Día del Padre

Hoy, celebramos el Día del Padre, aunque en rigor se festeja oficialmente cada 16 de Junio. Sin embargo, igualmente recordaré a mi papá.

Y lo haré, porque no sólo tuvimos en común una vida, sino también la experiencia del cáncer. La diferencia es que yo sobreviví y él no.

Meses después de mi recuperación, le diagnosticaron cáncer de colon y luego de la operación, estuvo siete días al borde de la muerte. Cuando superó lo peor y lo supo, rechazo el tratamiento de quimioterapia y vivió los dos últimos años de su vida al lado de la familia, aprovechando cada momento hasta que comenzó a apagarse.

Era un hombre de mucho carácter, alegre y cariñoso. Tenía defectos y virtudes, como todos.

Han pasado cinco años desde que nos dejó y aún lo extraño. Especialmente, cuando necesito un consejo u opinión sobre algo que me preocupa.

Lamentablemente, ya no puedo abrazarlo en su cumpleaños, ni saludarlo en un día como hoy. Tampoco puedo llamarlo ¡papá!. Pero, lo recuerdo casi a diario, ya que fui muy afortunada al tenerlo.

Si aún tienen a su padre, no esperen un día como éste para abrazarlo, besarlo y decirle que lo quieren. Y, si están peleados, tomen la iniciativa y reconcíliense con él, ya que no sabemos qué pasará mañana.

Con afecto, Carlota.

sábado, 7 de junio de 2014

Un Párrafo sobre el Temor

Quisiera compartir con Uds. un extracto del libro "Un Corazón sin Fronteras", de Nick Vujicic. Se los recomendé hace un tiempo atrás. Él, nació sin brazos ni piernas, por lo que debió enfrentar la adversidad desde que tuvo uso de razón.

En este párrafo, nos habla del temor y de cómo podemos enfrentar los momentos difíciles. Se titula "Una nueva perspectiva frente al temor":

"Una de las lecciones que aprendí es mantener las cosas en perspectiva, incluso en medio de una crisis personal. El miedo engendra más miedo y la preocupación, más preocupación. No puedes detener los sentimientos de pesar, remordimiento, culpabilidad, enojo y temor que te apresan durante tiempos difíciles, pero sí reconocerlos como respuestas emocionales y para que no dicten tus acciones. Mantener la perspectiva requiere madurez y ésta llega con la experiencia(...)".

"Cuando nuestros seres amados y amigos nos dan consejos, ¿por qué no escuchamos la lección y hacemos los ajustes necesarios?. Sólo aumenta tu nivel de estrés arreglar las cosas ¡en este instante!. Cierto, algunas crisis exigen acción inmediata, pero incluye un enfoque paso-a-paso, de un solo día a la vez para resolver problemas".

"Un integrante de mi grupo de consejeros me preguntó: "Nick, ¿Sabes cuál es la mejor manera de comerte un elefante entero? Dando un bocado a la vez". ¡Recuerda esto cuando emprendas algo que parece abrumador!"

Carlota

martes, 3 de junio de 2014

Poner Límites

Cuando comencé a convivir con esta enfermedad y todas sus aristas, me propuse establecer algunos límites en beneficio de mi propia salud mental y espiritual.
Lo primero que hice fue reunir a mi familia para pedirles tres cosas:
Primero, que se mantuvieran enteros, aunque se quebraran muchas veces, ya que los necesitaría fuertes para apoyarme.
Segundo, que sólo me  rodearía de personas - familiares y amigos -, que me quisieran de verdad.
Tercero, que a lo largo de este duro camino, respetarían mis decisiones, sin importar cuáles fueran éstas.
Fui tajante y muy clara al respecto, porque sentí que quien debía estar a cargo de este "pesado buque", era yo. Sin desconocer que necesitaría ayuda y apoyo permanentes en el proceso.
Esta sencilla acción me facilitó las cosas, dándome cierta tranquilidad y la posibilidad de tener algo de control frente a tanta incertidumbre.

Jamás olvidemos que aún en medio del caos, tenemos la capacidad de saber lo que es mejor para nosotras. Escuchemos a nuestro corazón, ya que siempre nos guiará con sabiduría.

Carlota

Google+ Seguidores