viernes, 28 de marzo de 2014

Un Regalo


Hoy, simplemente quisiera hacerles un regalo muy especial. Se llama "El Jabón: un video para reflexionar".
Tuve la oportunidad de verlo durante el Taller de Psico-oncología, al que asistí el año pasado y que se imparte periódicamente en el Instituto Nacional del Cáncer.
En ese momento éramos doce mujeres y sólo yo, estaba sana. Las otras, tenían principalmente cáncer de mamas y de otros tipos.
Me conmovió verlas llorar al relatar su experiencia. Sin embargo, eran mujeres cuya fuerza provenía del amor por su familia y de la fe en un ser superior.
Sentí impotencia y también admiración, al saber que sólo les quedaba vencer a la enfermedad y mantenerse enteras durante un proceso tremendamente duro y desgastador.
Espero que salgan triunfadoras y puedan continuar con sus vidas.
A pesar de todo, el taller -liderado por un equipo de psico-oncólogas maravillosas- muestra esta realidad como un camino de aprendizaje, dando una mirada integral y esperanzadora.
Ojalá que esta valiosa iniciativa pudiera replicarse en todas las instituciones de mi país.
Aquí, está el enlace:

Un abrazo, Carlota.

sábado, 22 de marzo de 2014

¡Hazte la Mamografía!


Como les conté en “Mi Historia”, existen antecedentes de cáncer de mamas en mi familia. Y, debido a esto, comencé a hacerme la mamografía a partir de los treinta años. Sin embargo, cuando no existen antecedentes familiares ni genéticos, los especialistas recomiendan empezar con esto a partir de los cuarenta.

Puedo decir y creo que estarán de acuerdo conmigo, que la realidad nos muestra que pocas mujeres se preocupan por este examen.

Cuando comparto mi experiencia y les pregunto si se hacen la mamografía, muchas veces escucho dos respuestas: “Nunca me la he hecho” y “No me la hago porque duele mucho”. Frente a la segunda respuesta, les aseguro que daña mucho más sufrir la mutilación de un seno, que hacérsela .Y esto, en más de un sentido.

Al oírlas, de alguna forma, puedo comprender por qué estamos perdiendo la batalla contra esta enfermedad.

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www.estiloysaludfemenina.com
Si bien, en rigor no existe una prevención -puede ayudar un estilo de vida saludable-; se detecta tempranamente y esto hace una diferencia entre la vida y la muerte.

Si tienes algunas dudas o temores al respecto, habla con tu médico ginecólogo. Pero no esperes más. ¡Hazte la mamografía!

Un abrazo, Carlota.
 

lunes, 17 de marzo de 2014

Una Fuerza Poderosa


Como les conté en “Quién Soy”, no tengo hijos. Sin embargo, soy una tía muy presente y he visto crecer a mis sobrinos.

Esa experiencia, me dio la fortaleza necesaria para enfrentar esta enfermedad catastrófica en el pasado.
Y, en esos momentos, sólo pensaba dos cosas: primero, que los vería crecer. Segundo, que no les causaría el dolor de perderme. Y, me aferraba a esos pensamientos con todo mi corazón.
Los niños con su amor y alegría permanentes, son una fuerza poderosa. Abrazarlos, tomar su mano o jugar y reír con ellos, nos mantiene en el presente, alejando aunque sea fugazmente el miedo, la tristeza o la incertidumbre. Y, con esa intuición que los caracteriza, siempre saben cuando estamos tristes, molestas o asustadas, regalándonos un gesto de amor.

Toma esa fuerza necesaria para superar momentos difíciles de tus hijos, sobrinos o nietos. Porque cada vez que seas parte de su mundo, todo parecerá más esperanzador.
Carlota

martes, 11 de marzo de 2014

Un Tema Pendiente


El ocho de marzo recién pasado, celebramos el Día Internacional de la Mujer.


Si miramos cincuenta o cien años hacia atrás, veremos que hemos avanzado mucho desde entonces: tenemos derecho a voto, acceso a métodos anticonceptivos, total ingreso a la universidad y mayores espacios laborales, por ejemplo. Y éstos, como muchos otros, fueron conquistados gracias a mujeres pioneras.


Sin embargo, opinando desde mi propia experiencia, que es subjetiva; pero quizás, es la de otras mujeres, no he visto muchos cambios en lo que respecta a una enfermedad como el cáncer de mamas. Creo, que no existe una salud pública proactiva frente a este tema.

Por ejemplo, cuando una mujer está sana, cualquiera sea su nivel socio-económico, debe costearse los exámenes preventivos de rigor. Y, si no tiene dinero, simplemente no se los hace o recurre al sistema de salud pública, que no le garantiza una atención integral. Sólo si es diagnosticada, se activan todos los recursos dispuestos por el Estado para abordar la  enfermedad. Un buen ejemplo de esto, es el Plan Auge y yo soy una de sus beneficiadas.

Si las estadísticas del cáncer de mamas en Chile son preocupantes, ¿por qué no se trata como un tema país? ¿Por qué nuestras parlamentarias no lo ponen sobre la mesa? ¿Por qué no se destinan más recursos para mamografías gratuitas, charlas permanentes, campañas que duren todo el año y gratuidad o subsidio parcial para el examen genético?

¿Por qué la cirugía de reducción de riesgo -que se hizo la actriz Angelina Jolie-, ni siquiera es tema de estudio o debate público, considerando su relevancia e impacto?

El cáncer de mamas impacta todos los ámbitos de nuestra vida: familiar, social, emocional, laboral, psicológico y físico. Afectándonos a tal punto, que termina “poniéndonos de rodillas”.


Las invito a reflexionar al respecto y pensar ¿Qué puedo hacer yo o qué podemos hacer nosotras para cambiar esta dura realidad?

Afectuosamente, Carlota.



viernes, 7 de marzo de 2014

Vivir el Presente



Anoche, antes de dormir, repasé lo que hice durante el día: algunas tareas domésticas, hablé con una vecina, revisé el correo electrónico, un trámite, fui a la farmacia, llamé a una amiga y conversé por teléfono con mi hermana, entre otras. Y, en este simple ejercicio nocturno, descubrí dos cosas: primero, que había hecho NADA para mí o por mí. Segundo, que estos días no eran muy diferentes, unos de otros. Recordé también, que diez años atrás pude morir y que cada doce meses, sin excepción, al hacer mi control anual siempre está latente la posibilidad de una recaída.


Creo que subestimamos el valor y la fuerza del presente. Olvidamos que oímos, olemos, vemos, tocamos y saboreamos. Que sentimos calor y frío. Que respiramos, sin pausa.

Cuando comencé el camino para curarme del Ca. de mamas, que muchas de Uds. vivieron o lamentablemente, están viviendo actualmente, me di cuenta de algo muy bueno: como no sabía qué pasaría conmigo, vivía un día a la vez, porque no tenía que preocuparme por el futuro. Y eso, me daba cierta paz. Ya no pensaba en si encontraría un buen trabajo, si volvería a estudiar, abriría una cuenta de ahorro o planificaría un viaje.

Sólo me concentraba en resistir, ser optimista y hacer lo que me gustaba: caminar, leer un libro, bordar, comer algo rico o darme duchas largas y tibias, por ejemplo. Cosas simples.

A pesar de los duros momentos que estaba viviendo, buscaba esos breves momentos de felicidad.

Desde ahora, las invito a hacer una pausa y pensar en las cosas que las hacen felices HOY.

Afectuosamente, Carlota.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Invitación

Espero que estén muy bien y disfrutando de un día más...


En primer lugar, quisiera disculparme por este silencio tan largo, que se debió a circunstancias ajenas a mi voluntad.
Ahora, estoy aquí para retomar este desafío junto a Uds. y dedicar este espacio a conversar, compartir, opinar o discrepar sobre distintos temas, que nos afecten como personas, mujeres y ciudadanas.


Las invito cordialmente, a compartir parte de su tiempo conmigo y a aportar con sus valiosos comentarios.

Carlota

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