lunes, 17 de marzo de 2014

Una Fuerza Poderosa


Como les conté en “Quién Soy”, no tengo hijos. Sin embargo, soy una tía muy presente y he visto crecer a mis sobrinos.

Esa experiencia, me dio la fortaleza necesaria para enfrentar esta enfermedad catastrófica en el pasado.
Y, en esos momentos, sólo pensaba dos cosas: primero, que los vería crecer. Segundo, que no les causaría el dolor de perderme. Y, me aferraba a esos pensamientos con todo mi corazón.
Los niños con su amor y alegría permanentes, son una fuerza poderosa. Abrazarlos, tomar su mano o jugar y reír con ellos, nos mantiene en el presente, alejando aunque sea fugazmente el miedo, la tristeza o la incertidumbre. Y, con esa intuición que los caracteriza, siempre saben cuando estamos tristes, molestas o asustadas, regalándonos un gesto de amor.

Toma esa fuerza necesaria para superar momentos difíciles de tus hijos, sobrinos o nietos. Porque cada vez que seas parte de su mundo, todo parecerá más esperanzador.
Carlota

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