sábado, 25 de abril de 2015

Enfermedad y Autoestima

Cuando me diagnosticaron cáncer de mama, lo peor no fue saber que era víctima de esta enfermedad, sino que me extirparían un seno. Y, hablé de esto en dos publicaciones pasadas: Perder un Seno I y II.

Recuerdo que en ese momento, bromeé con el doctor y le dije, que mientras esperaba la mastectomía, usaría blusas apretadas y mucho escote. Claro, porque para bien o para mal, nuestros senos nos definen como mujeres, madres o parejas  y nuestro entorno nos lo recuerda a cada rato: a través de la publicidad, de la moda o de algunas noticias, inclusive.

La situación se vuelve aún más compleja, si además, el tratamiento de quimioterapia  te deja sin cabello. Otra "carta de presentación" importante en nuestra sociedad. Entonces, para cualquier mujer es un golpe muy duro, verse al espejo sin pelo y/o sin uno de sus senos.

Esta dolorosa e inesperada situación, desafía todo lo que somos y sentimos, atentando contra nuestra autoestima e imagen y también, afectando nuestra relación con los seres queridos, la pareja y el entorno social. Y, toma un tiempo no menor, adaptarnos a un cuerpo distinto, mirarnos al espejo con aceptación y recuperar nuestra propia estima.

Nadie puede ponerse en el lugar de una mujer que padeció o que padece un cáncer de mama. Sólo queda acompañar, comprender y amar durante este proceso tan incierto, que daña nuestro cuerpo y pone a prueba nuestro espíritu para luchar.

Les dejo un link, que habla sobre este tema en profundidad:

Afectuosamente, Carlota.

Google+ Seguidores