sábado, 24 de mayo de 2014

Disciplina

Gran parte de nuestra vida es improvisación. Es decir, tenemos responsabilidades y compromisos que cumplir a diario, pero en general vivimos sin rigideces  ni actos disciplinarios, por decirlo de alguna forma. Sin embargo, hay momentos en que debemos dar lugar a la disciplina, ya que nos puede ayudar a enfrentar con éxito algunos desafíos.
Cuando comencé con el proceso propio de enfrentar una enfermedad como ésta, tuve que pasar por varias etapas y para cada una de ellas, fue necesario poner lo mejor de mí y dar el cien por ciento. A pesar de la pena e incertidumbre.
Y, un ejemplo de esto fue la kinesiterapia posterior a mis dos operaciones. Seguramente, muchas de Uds. sabrán a lo que me refiero: sesión tras sesión, dolor físico, repeticiones, ejercicios para hacer en casa, etc.
No era fácil, pero esta tarea fue fundamental para devolverle la funcionalidad a mi cuerpo y recuperar la calidad de vida. Sin mencionar, las sesiones de terapia sicológica o de rehabilitación.
Durante esta instancia, percibí que no hay mejor receta para la esperanza, que recuperar paulatinamente la normalidad.

Hagan lo necesario con disciplina y determinación. Les sorprenderá descubrir que nuestros cuerpos tienen infinitos recursos y posibilidades.

Carlota

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