viernes, 25 de abril de 2014

Perder un Seno II


Como les comenté en “Perder un Seno”, la extirpación de una mama, para mí fue peor que el diagnóstico en sí mismo. Y creo, sin miedo a equivocarme, que la mayoría de las  mujeres que pasaron o están pasando por esto, sienten lo mismo que yo.
Si al menos, esta enfermedad no estuviera asociada a esta pérdida tan brutal, quizás, la devastación emocional y psicológica haría menos estragos. Como siempre digo, este tipo de cáncer “mutila cuerpo y alma”. Afortunadamente, muchas mujeres no tienen que verse enfrentadas a esta dolorosa realidad.

Sería maravilloso que en un futuro no muy lejano, la mastectomía fuera cosa del pasado y sólo se justificara en casos completamente excepcionales.
Creo firmemente que la cirugía de “reducción de riesgo” o mastectomía doble preventiva, realizada a la actriz norteamericana Angelina Jolie -que ya mencioné en “Un Tema Pendiente”-, es una luz de esperanza al reducir considerablemente la posibilidad de desarrollar cáncer de seno. Sin embargo, no es para todas las mujeres, ya que está sujeta al historial familiar y a la existencia de los genes que mutan y desarrollan la enfermedad. Lamentablemente, en Chile este tipo de operación, no es parte de una política pública orientada a la prevención de ésta y sólo se hace en instituciones privadas de salud. Por otro lado, el test genético asociado, tiene un valor aproximado de trescientos mil pesos y se hace en la Corporación Nacional del Cáncer o es cercano al millón de pesos en otros lugares.
En conclusión, actualmente la gran mayoría de las chilenas no tienen acceso a lo uno, ni a lo otro y en este momento, yo tampoco.
Lo que implica, que al ser diagnosticadas por primera vez y/o tener una recidiva, las opciones de tratamiento sólo son de respuesta e involucran los tratamientos ya conocidos: mastectomía, radioterapia, quimioterapia, drogas, etc. y los riesgos asociados.
En mi opinión, éste es un tema país por el que vale la pena reflexionar y debatir.
Carlota

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